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Intentarlo todo: el acto de amor que nunca se lamenta


Cuando el verdadero arrepentimiento no es perder a alguien, sino no haberlo intentado todo.


Descubre por qué dar tu 100% en una relación es el acto más valiente. El verdadero arrepentimiento no es perder el amor, es no haberlo intentado todo.
Descubre por qué dar tu 100% en una relación es el acto más valiente. El verdadero arrepentimiento no es perder el amor, es no haberlo intentado todo.

Por Asman Ortiz

En las relaciones de pareja, hay momentos donde el amor no es suficiente. Donde las heridas pesan más que los abrazos, donde el silencio reemplaza las palabras, y donde la pregunta más común —y más dolorosa— es: ¿seguimos o soltamos?

Muchas veces, la respuesta llega de forma precipitada. Nos vamos. Cerramos. Huimos. Creyendo que alejarnos es la única salida posible. Pero no siempre lo es.

Porque lo que más duele no es que la relación termine.Lo que más duele… es darnos cuenta, con el tiempo, de que no dimos todo lo que podíamos dar.

¿Y si en lugar de fracaso, habláramos de intento honesto?

Estamos condicionados a pensar que si una relación no funcionó, entonces fracasó. Pero esa palabra lleva consigo un peso injusto, sobre todo cuando hubo amor, historia, lucha. Tal vez no fue un fracaso. Tal vez fue un intento honesto de salvar algo que valía la pena.

Un intento honesto no garantiza el resultado, pero sí la paz. Es mirar atrás y saber que estuviste presente, consciente, entregado. Que hablaste cuando debías, que amaste sin reservas, que estuviste dispuesto a crecer, incluso cuando dolía.

El verdadero error no es que el amor no haya sobrevivido…El verdadero error es no haberle dado la oportunidad de transformarse.

El espacio de las posibilidades

Toda relación entra, tarde o temprano, en un punto crítico. Un umbral. Un borde.

Y es en ese punto donde solemos tomar decisiones desde el cansancio, desde la frustración o desde el orgullo. Pero cuando decidimos desde ahí, sin detenernos a mirar el panorama completo, corremos el riesgo de no estar viendo lo más importante: lo que aún puede ser posible.

¿Qué pasaría si antes de soltar, miraras de verdad el espacio de lo que aún podrían crear juntos?¿Qué pasaría si en lugar de decidir desde el dolor, eligieras desde la conciencia?

A veces no es que no haya salida.Es que no te diste el tiempo de buscarla con todo tu corazón.

La analogía del tren

Una relación que termina sin un intento honesto es como un tren que parte mientras uno de los dos permanece inmóvil en el andén.Estás ahí, con el boleto en la mano, sabiendo que ese tren podría llevarte a un nuevo capítulo… pero decides no subirte por miedo, por dudas, por cansancio.

Y el tren se va.No porque no fuera tu destino,sino porque no te atreviste a abordarlo.

Eso es el arrepentimiento:la certeza de que sí había algo más por intentar,pero lo dejaste ir sin saber a dónde podría haber llegado.

Antes de terminar… pregúntate esto

No todas las relaciones deben continuar. Pero muchas veces, lo que termina no es el amor… sino la paciencia, el compromiso, la claridad. Por eso, antes de cerrar una historia que tal vez aún no está escrita por completo, hazte estas preguntas:

  1. ¿He expresado todo lo que siento con verdad, sin filtros, sin defensas?

  2. ¿Qué no he intentado aún que podría cambiar esta historia?

  3. ¿Estoy tomando esta decisión desde el amor… o desde el miedo a volver a ser herido?

  4. ¿Me arrepentiría más de seguir intentando, o de irme sabiendo que no lo di todo?

El amor no necesita garantías. Solo honestidad.

Dar tu 100% no siempre salva una relación.Pero siempre salva algo dentro de ti.

Porque el acto de amar con conciencia y entrega te transforma.Te fortalece.Y te prepara, sea para reconstruir lo que tienes…o para soltarlo con paz, y no con vacío.

No temas intentarlo todo.Porque en el fondo, el único fracaso real en el amor…es no haberlo vivido con toda el alma.

Y si aún hay fuego,aún puede nacer una nueva historia.Quizá no igual…pero sí más honesta.

 
 
 

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